Fundació Deixalles Notícies

18-05-2010

El comercio puede ser solidario



Noticia extraída de Diario de Ibiza Enlace a la noticia


Las ventas de productos de comercio justo en Ibiza han aumentado un 25 por ciento a particulares y un 50 por ciento a las administraciones en un año. Centenares de personas acuden a la jornada reivindicativa de ayer en el paseo de Vara de Rey de Vila

«Los objetivos se han cumplido, ha venido muchísima gente y hemos dado a conocer la existencia del comercio justo»,
comentó ayer Flor dell´Agnolo, una de las organizadoras en Ibiza del ´Día mundial del comercio justo´. La jornada tuvo un carácter festivo y el tiempo acompañó a los numerosos transeúntes y curiosos que se acercaron durante todo el día al paseo de Vara de Rey de Vila.

Muchos ya conocían que hay personas en todo el mundo, también en la isla, luchando para evitar el negocio de los intermedarios y para que los productores de los países en vías de desarrollo obtengan los beneficios que merecen. Tres puestos ofrecieron sus productos: el de la Botiga Solidària de la Fundación Deixalles, el de la Fundación Vicente Ferrer y el de la tienda de Sant Miquel ´Algomás´.

El público, entre el que había una importante representación de los políticos de la isla, adquirió café de Colombia y pulseras y dedales de la India, entre otros muchos productos.

«Desde la celebración de este acto el año pasado han aumentado un 25 por ciento las ventas de productos de comercio justo a particulares y un 50 por ciento a las administraciones», explicó dell´Agnolo, que recordó que los establecimientos que venden estos productos no tienen ánimo de lucro. «Estamos concienciando a las administraciones para que, por ejemplo, las cestas de Navidad o los caramelos de los Reyes Magos se compren en tiendas de comercio justo», añadió.

La jornada de fiesta, bajo el lema ´Un día para celebrar, todo un año para actuar´, congregó a público desde primera hora de la mañana, cuando se leyó el manifiesto y actuó el coro Gospel de Sant Agustí. La samba brasileña, los charrúas uruguayos y el payaso Cachirulo fueron otros de los encargados de animar la fiesta del Comercio Justo, en un día en el que había previstas actuaciones hasta casi las diez de la noche.